A finales de la década del 70, Don Oscar Lourenço llegó a Paraguay y comenzó su trayectoria en el comercio de granos. Con visión y esfuerzo, fundó Silo Amambay, una de las principales acopiadoras y comercializadoras de granos del país, marcando el inicio de un legado en el sector agrícola.
Hoy, ese legado sigue vivo con el trabajo de muchas personas que, día a día, sostienen la misma convicción: hacer las cosas bien y estar cerca del productor.
Oscar Lourenço y Vladimir Pesenti, parte fundamental de nuestros orígenes.